El año 2020 fue un año muy traicionero,
se presento una epidemia que castigo al mundo entero,
comenzó en china y no lo pudieron parar,
y voló como el pensamiento a toda la humanidad.

Recorrió los cinco continentes y por todas las naciones
y se paraba en los pueblos a cargarse a los mayores,
pero ¡ay que ver como es el bicho!,
que nadie lo ve, para poderlo matar,
pero el por donde va pasando no se ve harto
de hacer mal, ¡ay que ver como es el bicho!
¡ay que ver como es el bicho!
que a todos nos tiene aquí encerrados
y sin podernos juntar, porque si ve que nos juntamos,
él se carga a la mitad.

A si es que hay que tener cuidado y no salir a la calle,
a estar en las habitaciones y no juntarnos con nadie,
para evitar problemas que se puedan presentar,
que este bicho es traicionero y no sabemos dónde esta,
¡ay como es el bicho! Y que mala sombra tiene,
todo el mundo en encontrarlo y el con todo el mundo se atreve,
no sabemos si este bicho es que viene o es que va,
pero hace mucho daño a la humanidad.

Pero vamos a ser fuertes y nunca desfallecer,
que si estamos todos unidos lo tenemos que vencer.
de esto nadie es el culpable, de esta mala maldición,
pero hay algunos que creen que lo saben todo
y ya empiezan los comentarios, de lo que podía haber hecho,
pero no presentan pruebas, ni ningún argumento cierto.

Si pensáramos tres veces lo que tenemos que hablar,
se echarían menos mentiras y se diría más verdad,
que todos nos equivocamos, esa es la pura verdad,
pero hay algunos que se creen que se equivoca el de enfrente
y ellos no se equivocan jamás,
pero yo digo una cosa, no sé si tendré razón,
que, si sabemos perdonarnos, siempre ira todo mejor.

Porque hay una epidemia que ninguno la queríamos,
pero si estamos unidos mucho mejor la curamos,
porque eso es lo que queremos, salir de este sufrimiento
y disfrutar de la vida, todos felices y contentos.

Porque aquí estamos muy bien y no nos falta de nada,
por que quienes nos cuidan (auxiliares, limpiadoras…)
tienen la gloria ganada,
aunque hay que reconocer que tienen mucho trabajo
y algunos mayores somos exigentes,
pero es que son muchos días metidos en el calabozo,
y unas veces saltan unos y otras veces saltan otros.

Pero teniendo paciencia y sin levantar la voz,
ayudando unos a otros y todo esto termina,
todo serán recuerdos de este bicho traicionero,
que sin verlo en ningún sitio, acobardo al mundo entero.

Por eso a todos mis hijos, les damos un beso muy grande,
por qué llaman a todas las horas para saber de sus padres,
a mis compañeros les digo con alegría,
que les quiero dar muchos besos,
a pilar la animadora le quiero dar un abrazo,
que nos llama todos los días para saber cómo estamos,
a María la psicóloga de verdad la felicito,
aue trabaja con las tablets, para que veamos a nuestros hijos,
Carmen la ordenanza y todos sus compañeros,
también llaman todos los días, esos son compañeros buenos.

Y así pasan todos los días, recordando a unos y otros
y deseando que este bicho no se acuerde de nosotros,
para que salgamos de aquí a darnos un abrazo
y celebraremos juntos una fiesta en todo lo alto
y al señor del gran poder, de corazón se lo pido,
que a ver si se marcha el bicho para que nos deje tranquilos.

A médicos y a enfermeras y demás personal,
yo le quiero dar las gracias, que se lo merecen todo,
por qué se juegan la vida, para que vivamos nosotros.,
¡gracias!

Y así termino la poesía, metido en la habitación y
ya saldremos de aquí si es que lo quiere el señor.

Dia 10 de abril de 2020.

Carmelo Moreno Marquina, 82 años

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